Gracias, de corazón. Porque si algo quedó clarísimo en el Toyota Day 2026, es que vos y la comunidad Toyotera son el motor real de este evento. Ver a más de 9.000 Toyoteros juntos, con sus familias, amigos, clubes y gente que llegó por el puro amor a Toyota, fue de esos momentos que se vuelven recuerdos inolvidables. Se sintió como una reunión enorme donde todos hablan el mismo idioma: el de la ruta, la confianza… y ese orgullo de decir: “sí, yo soy Toyotero”.
El Toyota Day 2026 no fue “un evento más”. Fue un punto de encuentro en Costa Rica para celebrar lo que significa manejar un Toyota, compartir historias, ver de cerca lo nuevo que venía y vivir un día completo con planes para todos: desde espacios familiares y actividades internas, hasta adrenalina en 4x4 y pista, música y un ambiente que solo se arma cuando la comunidad llega con ganas reales de disfrutar.
Esta celebración se vivió el domingo 25 de enero de 2026 en Parque Viva. Fue una celebración gigantesca de la comunidad Toyotera: donde sucedió la develación del RAV4(sexta generación) y el sorteo de un Toyota RAV4 2026.
El Toyota Day se pensó especialmente para la comunidad Toyotera en general, fans de la marca, clientes de Grupo Purdy, sus familiares, sus invitados… y también para el público en general. Y esa fue parte de la magia: que el evento se sintiera como un espacio abierto para celebrar la cultura Toyotera, con un día completo armado para que vos eligieras cómo vivirlo.
Si vos fuiste, lo sabés: el Toyota Day 2026 fue de esos días que se quedan en la memoria, donde era difícil aburrirse porque siempre estaba pasando algo. Había planes para la familia, para fans de performance, para clubes, para los que aman sacar fotos, para los que querían comer rico sin salir del lugar… y para los que llegaron con una sola misión: vivir ese “momento histórico” del final al conocer por primera vez el nuevo Toyota RAV4 de nueva generación.
Durante buena parte de la mañana y la tarde, las zonas interiores fueron ese lugar ideal para ir con calma, tomarte fotos, ver detalles y disfrutar con los más pequeños.
Se vivió como ese espacio pensado para que los peques también la pasaran a lo grande y sintieran que el Toyota Day fue de ellos: vos los viste corriendo, jugando, explorando y disfrutando actividades hechas a su medida, mientras las familias se relajaron y compartieron el momento.
Fue un ambiente seguro, alegre y lleno de sonrisas, donde la emoción no solo estuvo en la pista, sino también en cada risa y cada “¡otra vez!” que se escuchó por todo lado.
El Photobooth fue el spot perfecto para que vos te fueras con el recuerdo listo, sin complicarte: llegabas, posabas y en segundos ya tenías esa foto para guardar, compartir o subir a redes. Entre risas, poses en grupo y momentos espontáneos, se convirtió en una parada obligatoria para capturar la vibra del día, porque no fue solo una foto… fue llevarte un pedacito del Toyota Day con vos.
En el Museo del Toyota Day, vos te encontraste con un recorrido que se sintió como viajar en el tiempo: modelos icónicos, detalles que marcaron épocas y piezas que contaron historias de aventuras, trabajo y familia. Cada carro te despertó nostalgia y te recordó por qué Toyota se ganó un lugar en la vida de tanta gente: por su calidad, su legado y todo lo que te acompañó en el camino. Fue un espacio para ver, recordar, tomarte fotos y, sobre todo, sentir ese orgullo Toyotero que se compartió entre generaciones.
Este espacio fue una vitrina de creatividad y pasión off-road, donde el wrap y el tuning se vivieron como identidad y cultura automotriz. Uno de los protagonistas del Toyota Day 2026 fue Niels Cruz, experto en 4x4 y Off-road, muy conocido en Costa Rica, quien compartió de cerca con los visitantes: conversó, respondió preguntas y relató experiencias reales de terreno.
Además, Niels y su equipo presentaron tres modelos de Toyota preparados para terrenos retadores, demostrando cómo las suspensiones y adaptaciones marcan la diferencia cuando el camino se vuelve impredecible. Cada vehículo mostró un enfoque distinto: altura, recorrido, refuerzos y ajustes, dejando claro que diseño, personalización y funcionalidad pueden ir juntos sin perder el estilo.
En el Toyota Day 2026 vivimos una jornada increíble gracias a la participación y el apoyo de la comunidad Toyotera: se hicieron presentes el Club Tercel 80´s, Club AEDAY, Club TRD Costa Rica, Starlet Auto Group, Toyota Raize Costa Rica, Club Fortuner, Club Prado, Corolla´s Society CR, Supra Club Costa Rica, Club Hachiroku CR, Club MR2 CR, Toyota 1000 CR, Hilux Overlanding CR, Club AE100, Club Celica Supra y Club TDC, demostrando que cuando vos te juntás con tu gente, la pasión por Toyota se siente más fuerte que nunca.
Y para subirle más a la emoción, se armó la competencia por el preferido del público: la gente votó, comparó, se fue a ver detalles de cada carro y defendió a su favorito con orgullo. Al final, incluso hubo premiación, cerrando ese momento con esa vibra bonita de comunidad que hizo que todo se sintiera todavía más especial.
Si a vos te mueve el 4x4, este fue tu lugar feliz. Ver los heats del Desafío 4x4, el show de Patacross y la presencia de clubes de overlanding durante el día mantuvo la adrenalina arriba y la mirada pegada a la pista. Fue ese tipo de actividad que te pone a vibrar, porque cada pasada se sintió como una prueba real de destreza, técnica y carácter.
Y al final, todo eso fue un recordatorio clarísimo de por qué Toyota se ganó su nombre en terrenos difíciles: control, fuerza y esa sensación de que, pase lo que pase, Toyota responde. No fue solo un show para aplaudir; fue de esos momentos que te meten la idea en la cabeza y te hacen imaginarte ahí mismo, en la ruta, con la misma confianza y las ganas de ir por más.
El GR Parade se vivió como un desfile de pura actitud Gazoo Racing: vos viste pasar máquinas imponentes, con estética racing y presencia pesada, mientras la gente se pegó a la pista para verlas de cerca, escuchar ese sonido inconfundible y sentir cómo la emoción se fue encendiendo con cada vuelta. Fue de esos momentos en los que todo el mundo sacó el cel para grabar, porque no fue solo exhibición: fue un show que levantó aplausos y puso a vibrar a todo el público.
En Corolla Experience, vos viviste el Corolla desde adentro con ese toque GR que se siente en cada acelerada: no se trató solo de verlos, sino de experimentar la respuesta, el control y la confianza que te da un manejo más deportivo. Entre maniobras guiadas y sensaciones de desempeño bien marcadas, la actividad se convirtió en una mezcla perfecta de emoción y aprendizaje, dejando claro por qué el Corolla siguió siendo un ícono que evoluciona sin perder su esencia.
El Soapbox le metió un toque diferente y súper divertido al día: vos viste creatividad, competencia y emoción en una carrera donde lo importante no fue la potencia, sino la inventiva, el trabajo en equipo y las ganas de tirarse con todo. Entre diseños originales, bajadas intensas y momentos que sacaron risas y gritos, la vibra se mantuvo arriba y quedó claro que el Toyota Day también se disfrutó desde el lado más lúdico.
Los Pilotos Infernales se robaron la atención con una exhibición aparte, cargada de precisión y nervio: vos los viste ejecutar maniobras finísimas, con control total y una confianza que se sintió en cada movimiento. Fue de esos momentos en los que el público no parpadeó, porque cada pasada se vivió como un “¡uff!” colectivo, y la energía se fue para arriba entre aplausos, gritos y celulares grabando.
Pero también se vivió un ambiente más humano: familias enteras llegando temprano, armando sus toldos, prendiendo las parrillas, compartiendo comida y risas mientras esperaban la siguiente pasada. Era de esos espacios donde vos no solo mirás… vos sentís el ruido, la emoción y la adrenalina como si te pasara por el pecho. Y cuando la gente se te pega a la baranda, cámara en mano, vos entendés que esto no es solo carros: es pasión.
Con DJ’s y música en vivo, el evento tuvo esa energía constante que te mantiene caminando, curioseando y quedándote un rato más. Y cuando llegó la tarde, el anfiteatro se volvió el corazón del evento con un momento que se vivió en grande.
Fue de esos momentos donde la gente se queda en silencio por un segundo… y después todo se vuelve emoción. Porque sí: a esa hora, el Toyota Day se sintió como una celebración completa, de esas que te dejan con la piel erizada.
Y para los que disfrutan llevarse algo con historia: hubo artículos y productos del evento, incluyendo merch exclusivo del día. De esos recuerdos que después te encontrás en la casa y decís: “yo estuve ahí”.
Y sí… esto merece su propio momento. Porque el Toyota Day 2026 fue pet friendly. Ver gente caminando con sus perros y gatos, tomando fotos, descansando en familia y viviendo el evento con ese integrante extra que siempre es parte del plan… fue un recordatorio de lo que es la comunidad Toyotera: cercana, familiar y real.
Pero lo más lindo fue que se vivió con orden, respeto y responsabilidad. Porque cuando un evento así abre la puerta a mascotas, lo que hace que funcione es que todos entendamos lo mismo: si vos llevás a tu compa peludo, vos sos su guía y su seguridad.
Hay eventos con buenos momentos… y hay eventos con un momento que se queda grabado. En el Toyota Day 2026, ese cierre fue una secuencia perfecta: emoción, expectativa y una sensación colectiva de estar viendo algo importante.
Ver el RAV4 en ese “antes y después” fue gigante para la comunidad. Porque no todos los días tenés tan cerca el lanzamiento de un modelo tan icónico, y menos rodeado de miles de Toyoteros viviendo la misma emoción al mismo tiempo. Esto es historia Toyotera.
Y sí, el sorteo fue parte del cierre. Ese minuto donde todo el mundo se pone serio, se ríe, cruza dedos… y se siente la adrenalina en el aire. Y cuando se anunció que una Toyotera fue la gran afortunada ganadora, el lugar explotó en emoción. Porque aunque gane una persona, la vibra se siente compartida: el aplauso, el grito, la alegría… esa energía de comunidad que solo se da cuando el evento se vive en familia gigante.
Al final, lo más grande del Toyota Day 2026 no fue solo la agenda, ni la pista, ni siquiera el cierre. Lo más grande fue lo que se sintió: pertenencia. Porque cuando vos ves a miles de Toyoteros en un mismo lugar, entendés que Toyota no es solo una marca o un carro… es ese compañero que te lleva a ver a tu gente, el que te saca de un apuro, el que aguanta y el que se vuelve parte de tu historia sin pedirte nada a cambio.
Y en Costa Rica, donde la comunidad lo es todo, estos espacios valen oro. Unen familias, clubes, amigos y generaciones. Te recuerdan por qué a veces una marca se vuelve cultura… y por qué un evento puede sentirse como una casa por un día.